Parque Natural Dunas de Liencres
Explora uno de los paisajes más espectaculares de Cantabria entre dunas, ría y costa salvaje frente al mar Cantábrico
El Parque Natural de las Dunas de Liencres es uno de los espacios naturales más sorprendentes de Cantabria y una de las mejores excursiones que puedes hacer desde Santander. Situado a tan solo 15 kilómetros de la ciudad, este entorno protegido combina dunas vivas, playas abiertas al mar Cantábrico, un extenso pinar y la desembocadura del río Pas, formando un paisaje único en el norte de España.
A diferencia de otros parques naturales, aquí el protagonista no es solo el mar o la montaña, sino la combinación de elementos. Las dunas, moldeadas por el viento, cambian constantemente; la ría aporta calma frente al oleaje del Cantábrico; y el pinar crea un contraste que hace que la visita sea mucho más variada de lo que parece a simple vista.
Si estás buscando qué ver en las dunas de Liencres o simplemente quieres disfrutar de un entorno natural accesible y bien conservado, este lugar es una apuesta segura tanto para una escapada rápida como para pasar un día completo.
Cómo llegar al Parque Natural de las Dunas de Liencres
El acceso al parque es sencillo y está bien señalizado desde los alrededores de Santander.
Para llegar en coche:
- Toma la carretera CA-231 (Liencres – Boo de Piélagos)
- Después, continúa por la CA-305, que conduce directamente al parque
- El recorrido finaliza en un aparcamiento junto a las playas
El acceso es libre y gratuito.
Qué es y qué tiene el Parque Natural de Liencres
El Parque Natural de las Dunas de Liencres ocupa cerca de 200 hectáreas en la desembocadura del río Pas, formando lo que se conoce como la ría de Mogro. Este punto es clave para entender el paisaje, ya que es aquí donde confluyen las corrientes marinas y fluviales que han dado lugar al sistema dunar.
Se trata de uno de los sistemas de dunas más importantes del norte de España, con dunas móviles que avanzan lentamente hacia el interior impulsadas por el viento. Para frenar este avance, a mediados del siglo XX se plantó el pinar que hoy forma una de las zonas más características del parque.
Además de su valor paisajístico, el parque destaca por su biodiversidad. La vegetación combina especies propias del litoral con otras más típicas de zonas húmedas, mientras que la fauna incluye aves como garzas, ánades o correlimos, especialmente visibles en la zona de la ría.
Todo esto convierte a Liencres en un entorno muy completo, donde en pocos metros puedes pasar de un bosque a una duna o a una playa abierta al mar.
Playas del Parque Natural de las Dunas de Liencres
Uno de los grandes atractivos del parque son sus playas, amplias, naturales y poco urbanizadas, algo cada vez más difícil de encontrar en la costa.
Playa de Valdearenas
Es la playa principal del parque y la más accesible desde el aparcamiento. Su gran extensión de arena fina y dorada permite disfrutar del entorno incluso en los días de mayor afluencia, ya que siempre hay espacio suficiente.
Es una playa muy cómoda para pasar el día, especialmente en familia, gracias a su amplitud y a su acceso sencillo. Además, el entorno de dunas que la rodea le da un carácter mucho más natural que otras playas más urbanizadas.
El paseo por la orilla, especialmente al atardecer, es uno de los momentos más recomendables de la visita.
Playa de Canallave
A pocos minutos caminando se encuentra la playa de Canallave, más recogida y con un ambiente más salvaje. Aquí el paisaje se vuelve más abierto y el contacto con el mar es más directo, lo que la convierte en una de las playas favoritas para los amantes del surf.
El oleaje suele ser más intenso, lo que también implica que hay que tener mayor precaución en el baño. No es tanto una playa para estar tranquilo como Valdearenas, sino más bien para disfrutar del entorno natural y del mar en estado más puro.
El pinar de Liencres
El pinar de Liencres es una de las claves del parque, aunque muchas veces pasa desapercibido frente al protagonismo de las dunas y las playas.
Fue plantado en 1949 con el objetivo de frenar el avance de las dunas hacia el interior, y con el tiempo se ha convertido en un espacio perfecto para el paseo. Sus caminos, amplios y fáciles de recorrer, permiten disfrutar de una zona con sombra, algo especialmente importante en los meses de verano.
Además, el contraste entre el pinar y el paisaje costero hace que el recorrido sea mucho más variado. En pocos minutos puedes pasar de caminar entre árboles a encontrarte frente a un paisaje completamente abierto hacia el mar.
Miradores y rutas por el parque
El Parque Natural de las Dunas de Liencres no requiere grandes rutas para disfrutarlo, pero sí merece la pena recorrerlo con calma y detenerse en sus diferentes puntos de vista.
Desde la zona de Somocuevas, a pocos minutos de Liencres, se puede seguir la costa en dirección a la ría de Mogro, especialmente en bajamar, cuando el paisaje se transforma y permite recorrer zonas que quedan cubiertas durante la marea alta.
A lo largo del parque encontrarás pequeños puntos elevados desde los que se obtienen vistas muy completas de la ría, las dunas y la línea de costa. Son lugares ideales para entender la magnitud del entorno y para hacer fotografías.
Si quieres una vista más amplia, el mirador de La Picota, situado a unos 300 metros de altura, ofrece una panorámica espectacular de toda la zona. Desde aquí se aprecia perfectamente la forma de la desembocadura del río Pas y la extensión del sistema dunar.
Cuánto tiempo dedicar a la visita
El tiempo que dediques al parque dependerá de cómo quieras disfrutarlo. Si solo buscas una toma de contacto rápida, en una o dos horas puedes recorrer la zona principal, ver las dunas y acercarte a la playa.
Sin embargo, lo más recomendable es dedicar al menos medio día. De esta forma puedes combinar paseo por el pinar, recorrido por las dunas y tiempo en la playa sin prisas.
Si el día acompaña, no es mala idea plantearlo como una jornada completa, especialmente en verano.
Consejos para visitar las Dunas de Liencres
Es importante tener en cuenta algunos aspectos para disfrutar mejor de la visita. Las dunas son un entorno frágil, por lo que conviene respetar los caminos señalizados y evitar pisar zonas protegidas.
El sol puede ser intenso, especialmente en la zona de dunas, donde apenas hay sombra, así que es recomendable llevar protección solar y agua. También es importante prestar atención al estado del mar, ya que las corrientes pueden ser fuertes.
Por último, si visitas el parque en temporada alta, intenta llegar temprano para evitar problemas de aparcamiento.