Qué ver en Covadonga: Basílica, Santa Cueva y Lagos

Si te preguntas qué ver en Covadonga, la respuesta es una combinación única de naturaleza, espiritualidad e historia en pleno corazón de los Picos de Europa. Aquí te esperan la majestuosa Basílica de Covadonga, la mágica Santa Cueva y los espectaculares Lagos de Covadonga.

El recorrido habitual comienza en Cangas de Onís, a solo 11 km, donde puedes hacer noche y disfrutar del famoso Puente Romano y de la mejor gastronomía asturiana. Para descansar en Cangas te recomendamos el Parador de Cangas de Onís, un antiguo monasterio a orillas del río Sella que combina historia y comodidad. También puedes ver nuestro artículo con los mejores alojamientos en Cangas de Onís, donde encontrarás más hoteles y casas rurales para tu escapada.

Y si lo prefieres, puedes alojarte directamente en Covadonga, donde también hay alojamientos rurales y hoteles con encanto. Te los mostramos en detalle en nuestro artículo sobre los mejores alojamientos en Covadonga y alrededores.

Visita a Covadonga

Una vez que ya tenemos resuelto el alojamiento, partimos rumbo a Covadonga. Desde Cangas de Onís la carretera más directa es la de Soto de Cangas (AS-262). En apenas 15 minutos se llega al aparcamiento del complejo, donde encontrarás zonas habilitadas para dejar el coche y comenzar el recorrido a pie hacia la Basílica de Covadonga y la Santa Cueva.

Este acceso es el más cómodo y utilizado por quienes quieren visitar primero el santuario antes de continuar después hacia los Lagos de Covadonga.

Visita a la Basílica y la Santa Cueva de Covadonga

Desde el aparcamiento, un breve paseo nos lleva a la explanada donde se alza la Basílica de Covadonga. Construida a finales del siglo XIX en estilo neorrománico y con piedra caliza rosada, se ha convertido en uno de los símbolos de Asturias. La imagen del templo, rodeado de montañas, es de las más fotografiadas de los Picos de Europa.

complejo Covadonga

En el interior de la basílica predomina la sobriedad, lo que refuerza el protagonismo del entorno natural. Desde la explanada se disfrutan vistas panorámicas del valle y del monumento a Don Pelayo, primer rey asturiano y protagonista de la legendaria batalla de Covadonga.

Muy cerca se encuentra la Santa Cueva de Covadonga, excavada en la roca y presidida por la Virgen de Covadonga, conocida como la Santina. El santuario está colgado sobre una cascada que le aporta un aire místico y es lugar de peregrinación para miles de visitantes cada año. La capilla y el entorno de la cueva forman parte imprescindible de cualquier ruta sobre qué ver en Covadonga.

Basílica de Santa María la Real de Covadonga

La Basílica de Covadonga es uno de los grandes símbolos de Asturias. Su construcción se llevó a cabo entre 1877 y 1901, tras el incendio de un templo anterior de madera. El proyecto fue concebido por Roberto Frassinelli, conocido como el Alemán de Corao, aunque finalmente la dirección recayó en el arquitecto Federico Aparici. El resultado fue un majestuoso edificio de estilo neorrománico levantado en piedra caliza rosada procedente de las canteras cercanas a los lagos de Enol y Ercina. Su color distintivo hace que la basílica destaque con fuerza sobre el verde de la montaña que la rodea.

Basílica de Santa María la Real de Covadonga en Asturias, iglesia de estilo neorrománico rodeada de montañas

Consagrada en 1901, la basílica se alza en una amplia explanada presidida por la estatua de Don Pelayo, figura clave en la legendaria batalla de Covadonga. La fachada, de líneas sobrias, está flanqueada por dos torres puntiagudas de 46 metros de altura que se han convertido en la imagen más reconocible del santuario. En el interior predomina la sencillez: un espacio de tres naves separadas por arcos de medio punto y un ambiente luminoso que transmite recogimiento. En este templo se conserva un órgano romántico de principios del siglo XX que todavía acompaña algunas celebraciones litúrgicas.

La Basílica de Covadonga no es solo un monumento religioso, sino también un lugar cargado de simbolismo histórico. Se construyó como homenaje a la victoria de los asturianos frente a los musulmanes. Desde entonces, el Real Sitio de Covadonga, formado por la basílica, la Santa Cueva y sus alrededores, se ha convertido en punto de peregrinación para miles de visitantes cada año.

En la explanada ondea permanentemente la Cruz de la Victoria, emblema del Principado de Asturias, y cada 8 de septiembre se celebra aquí el Día de Asturias en honor a la Virgen de Covadonga, conocida cariñosamente como la Santina. Estos actos, que reúnen a fieles y turistas, refuerzan la importancia de Covadonga como lugar de devoción y símbolo identitario para todo el pueblo asturiano.

La visita a la basílica es gratuita y está abierta durante todo el año, aunque los horarios pueden variar en función de las celebraciones religiosas. Se recomienda acudir temprano, sobre todo en verano y festivos, para disfrutar del entorno con mayor tranquilidad. El acceso es sencillo gracias al aparcamiento situado en las inmediaciones, desde donde se llega a pie en pocos minutos hasta la explanada principal.

Santa Cueva de Covadonga

La Santa Cueva de Covadonga es el lugar más espiritual del Real Sitio y uno de los rincones más visitados de Asturias. Situada en la ladera de la montaña y excavada directamente en la roca, guarda la imagen de la Virgen de Covadonga, conocida como la Santina, patrona de Asturias y símbolo de devoción para miles de peregrinos. Es de destacar a ambos lados de la imagen de la Virgen se han colocado unas lámparas de estilo visigodo que reproducen la corona de Recesvinto, del tesoro de Guarrazar.

La capilla se encuentra suspendida sobre una gruta natural desde la que brota una cascada. El agua cae hasta una fuente situada bajo el santuario, conocida como la Fuente de los Siete Caños. Existe una creencia popular que dice que quien beba de todos sus caños encontrará pronto pareja o se casará en el plazo de un año, lo que convierte este lugar en una parada obligada llena de simbolismo y curiosidad.

Sabías que…

La batalla de Covadonga, librada en el año 722, está considerada el inicio de la Reconquista. Según la tradición, Don Pelayo y un reducido grupo de astures resistieron en estas montañas el avance musulmán, obteniendo una victoria que marcó la historia de España. Este hecho convirtió a Covadonga en un lugar de gran carga simbólica y espiritual, vinculado para siempre a la identidad de Asturias.

El interior de la cueva es sencillo, lo que potencia el recogimiento y la atmósfera íntima. La imagen de la Virgen, pequeña y venerada, es el epicentro de la devoción asturiana. La combinación del silencio, el murmullo del agua y el paisaje de los Picos de Europa convierte la visita en una experiencia muy especial.

La entrada a la Santa Cueva de Covadonga es gratuita y puede visitarse todos los días, aunque los horarios dependen de las misas y celebraciones religiosas. Durante las festividades de la Virgen, especialmente el 8 de septiembre, este espacio se llena de fieles y visitantes, creando uno de los momentos más emotivos del año en Asturias.

Después de visitar la Basílica y la Santa Cueva, el itinerario puede continuar con una parada para reponer fuerzas. En el entorno destaca el Merendero de Covadonga, ubicado junto al Real Sitio, que ofrece platos caseros como fabada, cachopo o arroz con leche. Aunque informal, su cocina y vistas lo convierten en una opción muy valorada por quienes hacen la visita completa.

Visita a los Lagos de Covadonga

Tras recorrer la Basílica y la Santa Cueva de Covadonga, el itinerario continúa con la subida a los famosos Lagos de Covadonga, uno de los paisajes más espectaculares de Asturias.

Desde el propio complejo de Covadonga parte la carretera CO-4, que asciende durante unos 12 km de curvas de montaña hasta llegar primero al Lago Enol y, un poco más arriba, al Lago Ercina. El trayecto completo desde el aparcamiento del santuario hasta los lagos dura unos 25-30 minutos en coche. La carretera está bien asfaltada y señalizada, aunque es estrecha en algunos tramos y conviene conducir con precaución, especialmente si hay niebla.

En temporada alta (verano, Semana Santa y puentes) el acceso a los Lagos está regulado y no se permite subir en vehículo privado durante el día. En esas fechas hay que dejar el coche en los aparcamientos habilitados en la parte baja de la ruta y continuar en los autobuses lanzadera a los Lagos de Covadonga. Fuera de temporada o en horario temprano y al anochecer sí es posible subir en coche particular.

Vacas pastando junto al Lago Enol, uno de los Lagos de Covadonga en los Picos de Europa, Asturias

El Lago Enol es el primero en aparecer, un espejo natural donde se reflejan las montañas del entorno. Más arriba espera el Lago Ercina, de menor tamaño, rodeado de prados donde pastan las vacas y con un aire bucólico que forma parte de la imagen más típica de los Picos de Europa.

Además de disfrutar de las vistas, en la zona parten varias rutas de senderismo, ideales para quienes quieren combinar la visita cultural de Covadonga con una experiencia en plena naturaleza. En días despejados, el contraste del azul del cielo, el verde de los pastos y el agua cristalina convierte este rincón en una postal inolvidable.

Otro lugar muy recomendable es el Restaurante María Rosa, situado frente al Lago Ercina. Su cocina casera, sus especialidades asturianas y su terraza con vistas al lago lo han convertido en uno de los favoritos de los visitantes.

Para comprender mejor el entorno natural y cultural de los Lagos, puedes hacer una visita al Centro de Visitantes Pedro Pidal, ubicado junto al aparcamiento de Buferrera. Totalmente gratuito y abierto todos los días, este centro ofrece exposiciones interactivas sobre la historia del Parque Nacional, la figura de Pedro Pidal y la biodiversidad de los Picos de Europa.

Sabías que…

Pedro Pidal (1869-1941), marqués de Villaviciosa, fue el gran impulsor de la Ley de Parques Nacionales de 1916, que permitió la creación en 1918 del Parque Nacional de la Montaña de Covadonga, primer parque nacional de España y origen del actual Parque Nacional de los Picos de Europa.

Apasionado del montañismo, también protagonizó en 1904 la primera ascensión al Naranjo de Bulnes (Picu Urriellu) junto al pastor el Cainejo. Su legado se recuerda hoy en el Centro de Visitantes Pedro Pidal, situado junto a los Lagos de Covadonga.

Cómo llegar a Covadonga

  • En coche: desde Cangas de Onís, a solo 11 km por la carretera AS-262.
  • En autobús: con servicios de temporada que suben hasta los lagos.
  • En excursión organizada: desde Oviedo o Gijón, muchas agencias ofrecen tours para descubrir la Basílica y los Lagos de Covadonga en un solo día.

Cuándo visitar Covadonga

  • Verano: más afluencia, pero mejor clima.
  • Primavera y otoño: paisajes de colores y menos turistas.
  • Invierno: acceso a los lagos puede estar limitado, pero la Basílica de Covadonga luce en un entorno mágico.

Consejos para visitar Covadonga

  • Madruga para evitar aglomeraciones en la Basílica y los Lagos de Covadonga.
  • Lleva ropa cómoda y de abrigo: el tiempo en los Picos de Europa cambia rápido.
  • Si hay niebla en los lagos, aprovecha para recorrer la Santa Cueva de Covadonga y los miradores.

Dónde dormir cerca de Covadonga

  • Cangas de Onís: el lugar más práctico y con más oferta hotelera.
  • Arriondas: perfecto para combinar con actividades en el río Sella.
  • Hoteles rurales en los Picos de Europa: una opción con encanto para dormir en plena naturaleza.

Actividades recomendadas

  • Excursión guiada a la Basílica y Lagos de Covadonga.
  • Rutas de senderismo por el Parque Nacional de los Picos de Europa.
  • Visita cultural a Cangas de Onís y su Puente Romano.
  • Descenso en canoa por el río Sella.

Lo que has leído aquí resume lo más destacado de la visita a Covadonga. Si deseas ampliar información consulta la guía oficial de Covadonga y prepárate para una experiencia inolvidable en Asturias.


Excursión cercana a Covadonga:
A tan solo 35 km. de Covadonga se encuentra Poncebos, punto de inicio de la famosa Ruta del Cares en los Picos de Europa. Una escapada imprescindible para quienes disfrutan del senderismo y la montaña. Ver guía de la Ruta del Cares

A menos de 30 km. está Ribadesella, villa marinera donde se puede visitar la Cueva de Tito Bustillo, Patrimonio de la Humanidad, y admirar los espectaculares Bufones de Pría en la costa. Una excursión perfecta para completar la ruta de senderismo. Ver visita a Ribadesella


Preguntas frecuentes sobre Covadonga

¿Cuánto tiempo se necesita para visitar Covadonga?
La visita al santuario (Basílica y Santa Cueva) dura unas 2 horas. Si se añaden los Lagos de Covadonga, conviene reservar medio día o incluso una jornada completa
¿Cómo se sube a los Lagos de Covadonga?
Desde el complejo de Covadonga parte la carretera CO-4. En temporada alta el acceso está regulado y solo se puede subir en autobuses lanzadera. Fuera de esas fechas se puede acceder en coche
¿Es gratis entrar en la Basílica y la Santa Cueva de Covadonga?
Sí, la entrada a ambos lugares es gratuita durante todo el año, aunque los horarios dependen de las celebraciones religiosas
¿Cuál es la mejor época para visitar Covadonga?
Primavera y otoño ofrecen paisajes espectaculares y menos visitantes. En verano el clima es ideal pero hay más afluencia, mientras que en invierno la nieve puede dificultar el acceso a los lagos
¿Dónde aparcar en Covadonga?
Hay un aparcamiento junto al complejo de la basílica y la cueva. Para los Lagos, en temporada alta, se utilizan los parkings habilitados en la carretera y se sube en autobús lanzadera
¿Dónde alojarse para visitar Covadonga?
Las opciones más recomendables son Cangas de Onís (Parador y hoteles rurales), Ribadesella si prefieres dormir junto al mar, o directamente en Covadonga en alojamientos rurales de su entorno

Planifica tu viaje a Asturias

¿Listo para visitar Asturias? Aquí tienes vuelos, hoteles y opciones para moverte fácil por el Principado.