Qué ver en Riaza
Qué visitar, qué hacer y excursiones por la Sierra de Ayllón
Riaza es una de las villas más interesantes del nordeste de la provincia de Segovia, y uno de esos lugares que conviene visitar sin quedarse únicamente con su famosa Plaza Mayor.
Su casco histórico, declarado Bien de Interés Cultural, conserva una arquitectura serrana muy característica, mientras que a pocos kilómetros aparecen bosques, miradores y algunos de los paisajes más atractivos de la Sierra de Ayllón.
La visita puede empezar tranquilamente en la Plaza Mayor, continuar por la iglesia y las calles del centro y después salir hacia Hontanares y el mirador de Peñas Llanas. Si dispones de más tiempo, el entorno permite plantear excursiones al Hayedo de la Pedrosa, los pueblos rojos y negros o las Hoces del río Riaza.
Y esa es precisamente la gracia de Riaza: puedes conocer un pueblo con personalidad propia y, sin necesidad de hacer muchos kilómetros, encontrarte rodeado de montaña y naturaleza.
Índice
- Por qué Riaza merece una visita
- Cómo llegar a Riaza desde Madrid
- Cuánto tiempo necesitas para visitar Riaza
- Historia de Riaza
- Qué ver en Riaza
- Qué hacer en Riaza si solo tienes unas horas
- Hontanares y Peñas Llanas: el paisaje que rodea Riaza
- Qué visitar cerca de Riaza
- Los pueblos rojos, negros y amarillos de la Sierra de Ayllón
- Riaza en invierno: nieve y montaña
- Cuándo visitar Riaza: qué encontrarás en cada estación
- Qué comer y dónde comer en Riaza
- Dónde dormir en Riaza
- Preguntas frecuentes sobre Riaza
1. Por qué Riaza merece una visita
Riaza tiene algo que no siempre resulta fácil encontrar en una escapada: un casco histórico interesante y un entorno natural que merece igualmente la pena.
La Plaza Mayor es su gran imagen, con una peculiar configuración porticada y una arquitectura tradicional que le da una personalidad propia. A su alrededor se encuentran algunos de los principales edificios de la villa, entre ellos la Iglesia de Nuestra Señora del Manto.
Pero Riaza no termina en sus calles.
Desde el pueblo puedes acercarte rápidamente hasta Hontanares y Peñas Llanas, mientras que una carretera por la Sierra de Ayllón te lleva hacia bosques, pequeños pueblos y paisajes de montaña.
Por eso es un destino que se adapta muy bien al tiempo disponible:
- Pocas horas: casco histórico.
- Medio día: Riaza y Hontanares.
- Un día: Riaza + entorno + una excursión.
- Fin de semana: Riaza y la Sierra de Ayllón.
2. Cómo llegar a Riaza desde Madrid
Riaza se encuentra en el nordeste de la provincia de Segovia y está bien comunicada con Madrid por carretera. El coche es la opción más práctica, especialmente si quieres conocer algo más que el centro.

En coche desde Madrid
La ruta más directa es tomar la A-1 en dirección Burgos y, posteriormente, enlazar con la N-110 en dirección Soria, que conduce hasta Riaza. Desde Madrid son aproximadamente 120 km. (Segovia Turismo)
El trayecto suele llevar alrededor de 1 hora y 30 minutos a 2 horas, dependiendo del punto de partida y del tráfico.
Una vez en Riaza, el casco histórico es compacto y se puede recorrer fácilmente caminando.
¿Hace falta coche para visitar Riaza?
Para conocer únicamente el casco histórico, no. Puedes aparcar y hacer prácticamente toda la visita a pie.
Sin embargo, sí resulta muy recomendable disponer de coche si quieres conocer el entorno, ya que los principales atractivos están repartidos por los alrededores. Hontanares, Peñas Llanas, La Pinilla, el Hayedo de la Pedrosa y los pueblos de la Sierra de Ayllón requieren desplazamientos por carretera.
Por eso conviene diferenciar dos desplazamientos:
Llegar hasta Riaza: el coche permite hacer cómodamente la escapada desde Madrid.
Moverte por el entorno: también es recomendable disponer de vehículo para combinar Riaza con Hontanares, Peñas Llanas, La Pinilla, el Hayedo de la Pedrosa o los pueblos de la Sierra de Ayllón.
Consejo: si solo vas a visitar el centro de Riaza, puedes dejar el coche aparcado y hacer prácticamente todo el recorrido a pie. Si quieres aprovechar el día para conocer los alrededores, llevar coche te dará mucha más libertad.
3. Cuánto tiempo necesitas para visitar Riaza
Dos horas
Puedes conocer lo esencial del pueblo:
Plaza Mayor + Iglesia de Nuestra Señora del Manto + paseo por el casco histórico.
Es una visita suficiente para hacerse una idea de Riaza, pero demasiado corta para conocer su entorno.
Medio día
Es el tiempo que considero más recomendable para una primera visita.
Puedes recorrer el centro con tranquilidad y desplazarte después hasta Hontanares y Peñas Llanas.
La propuesta turística provincial también plantea estos lugares dentro de un recorrido conjunto por Riaza. (segoviaturismo.es)
Un día
Con una jornada completa puedes visitar el pueblo y añadir una excursión por la Sierra de Ayllón.
Un fin de semana
Es la opción adecuada si quieres conocer varios pueblos y espacios naturales de la comarca sin tener que hacerlo todo deprisa.
Mi recomendación: para una primera escapada desde Madrid, intenta disponer de medio día como mínimo.
4. Historia de Riaza
Riaza se encuentra en la vertiente norte del Macizo de Ayllón, a unos 1.190 metros de altitud. En su entorno se encuentran algunas de las principales cumbres de esta zona, como el Pico del Lobo y La Buitrera. La guía turística que documenta la villa también sitúa en el Puerto de la Quesera el nacimiento del río Riaza, que posteriormente recorre cerca de cien kilómetros hasta desembocar en el Duero.
La existencia de Riaza está documentada al menos desde 1235, fecha del primer documento que recoge una referencia a la localidad. En él aparece una pesquisa relacionada con disputas entre los concejos de Sepúlveda y Fresno de Cantespino por cuestiones de montes y pastos.
Los orígenes de la población, sin embargo, se remontan a las repoblaciones castellanas realizadas para consolidar estos territorios frente al avance musulmán. Estas repoblaciones se desarrollaron especialmente después de la conquista de Toledo en 1085.
Durante los siglos posteriores, la comarca fue incorporándose progresivamente a la organización castellana. Hacia 1139, Riaza pasó a manos del cabildo catedralicio de Segovia y, posteriormente, hacia 1430, pasó a formar parte de los dominios del condestable don Álvaro de Luna.
Más adelante, el Señorío de Riaza perteneció a los duques de Maqueda desde el siglo XVI hasta comienzos del XIX.
El final de esta etapa llegó en 1811, cuando las Cortes de Cádiz abolieron los señoríos y los incorporaron a la Nación.
Este recorrido histórico ayuda a entender el patrimonio que todavía conserva la localidad: una villa en la que la arquitectura popular, las casas solariegas, la Plaza Mayor y los edificios religiosos forman parte de un mismo paisaje urbano.
5. Qué ver en Riaza
Esta es la parte que conviene recorrer sin prisas. Estos son los principales lugares que deberías incluir en una primera visita a Riaza.
Plaza Mayor de Riaza
La Plaza Mayor es el corazón de Riaza y la imagen que probablemente hayas visto antes de llegar. Su característica más llamativa es su planta aproximadamente elíptica, rodeada por edificios con soportales y balcones corridos.

La configuración actual de la plaza se remonta al siglo XIX y está formada por un conjunto de casas, soportales, gradas y espacios abiertos que le dan un aspecto muy diferente al de otras plazas castellanas.
Las gradas de piedra que rodean parte del espacio son especialmente características y están relacionadas con uno de los usos tradicionales de la plaza: la celebración de festejos taurinos.
También merece la pena fijarse en las casas que rodean la plaza. Muchas son construcciones tradicionales de los siglos XVIII y XIX, aunque también se conserva alguna vivienda blasonada de mayor antigüedad. Sus fachadas, balcones y soportales ayudan a entender la arquitectura tradicional de la villa.
No es una plaza monumental al estilo de otras villas castellanas. Su atractivo está precisamente en el conjunto: casas, soportales, balcones, gradas y la actividad cotidiana alrededor. Aquí confluyen varias calles del casco histórico, por lo que es también el mejor punto para comenzar el recorrido.
Ayuntamiento de Riaza

El Ayuntamiento ocupa uno de los edificios principales de la Plaza Mayor y forma parte inseparable del conjunto.
Su construcción data del siglo XVIII y el edificio cuenta con una característica torre campanario que corona el conjunto.
La documentación turística de la villa señala además la existencia de un reloj adquirido en Madrid y una torre realizada en hierro forjado e instalada a finales del siglo XIX.
No necesitas dedicarle una visita independiente: lo interesante es contemplarlo dentro del recorrido de la plaza y fijarse en cómo se integra con las casas porticadas que lo rodean.
Iglesia de Nuestra Señora del Manto
La Iglesia de Nuestra Señora del Manto es el principal edificio religioso de Riaza. El templo fue construido entre finales del siglo XV y comienzos del XVI, en un momento en el que las formas tardogóticas convivían ya con la nueva arquitectura renacentista.

Su planta rectangular está organizada en tres naves, con ábside, y posteriormente se fueron incorporando diferentes dependencias, entre ellas capillas, baptisterio y sacristía.
La torre cuadrada se encuentra a los pies del templo y alberga el campanario. Está rematada por una balaustrada de piedra y elementos decorativos que le proporcionan una silueta especialmente reconocible.
Pero el interés de la iglesia no está únicamente en su arquitectura.
En su interior destaca el retablo del altar mayor, del siglo XVII, que fue trasladado a Riaza en 1823 procedente del monasterio de La Armedilla, en Cogeces del Monte. Algunos de sus lienzos se atribuyen al maestro Diego Valentín Díaz y representan escenas de la vida de San Jerónimo. También se conservan un Cristo Crucificado, posiblemente del siglo XVI, y una Piedad de los siglos XVI o XVII.
Colección de Arte Sacro
Si te interesa el patrimonio religioso, hay una visita que merece incorporarse al recorrido: la Colección de Arte Sacro de Riaza. La colección reúne parte del patrimonio parroquial de diferentes localidades del entorno, entre ellas Alquité, Madriguera, Riaza, Riofrío de Riaza, Sequera de Fresno, Serracín y Villacorta. La exposición está organizada en tres salas:
Sala I
Escultura románica y góticaDestaca la imagen original de Nuestra Señora del Manto, del siglo XIII.
Sala II
Renacimiento y BarrocoDiferentes esculturas de los siglos XVI al XVIII, entre ellas la Virgen de la Buena Leche, San José con el Niño y la Inmaculada.
Sala III
Platería y objetos litúrgicosPiezas de platería española y objetos utilizados en el culto religioso, con piezas que abarcan varios siglos.
Consulta previamente
el horario de visitas
en la oficina de turismo.
Ermita de San Juan
La Ermita de San Juan se encuentra al norte de la villa, en un pequeño espacio ajardinado y rodeado de árboles. El conjunto está delimitado por una valla de piedra y hierro y conserva una cruz de piedra situada en el centro de la pradera.

La documentación turística sitúa referencias históricas en este espacio desde 1553 y recoge también una intervención en el templo en el siglo XVIII. Uno de los elementos más curiosos son las lápidas conservadas bajo el porche, añadido durante una restauración posterior, que permiten relacionar el lugar con un antiguo camposanto.
La ermita conserva además diferentes pasos procesionales de Semana Santa y tallas de Santiago Apóstol y San Juan Bautista. Es una visita sencilla y menos monumental que la iglesia parroquial, pero interesante para conocer otra parte del patrimonio histórico de Riaza.
Ermita de San Roque
La Ermita de San Roque es otro de los edificios religiosos tradicionales de la villa. Su origen está relacionado con la epidemia de peste que afectó al país en 1599. Según la documentación turística, fue construida como cumplimiento de un voto después de aquella epidemia.

El edificio fue restaurado en los años 80 del siglo XX y durante esa intervención se añadió un porche de entrada sujeto por columnas de piedra.
En su interior se conservan tallas de San Isidro y San Cristóbal. Su interés no está tanto en la monumentalidad como en formar parte del patrimonio histórico y popular de Riaza.
Es una buena muestra de esa Riaza menos monumental que aparece cuando uno se aleja unos metros de la Plaza Mayor.
Las calles y la arquitectura tradicional de Riaza
Este es uno de los aspectos que más fácilmente se pasan por alto.
Riaza no se visita únicamente entrando en monumentos. Una parte importante de la experiencia consiste en caminar por sus calles y fijarse en las viviendas tradicionales.
Son características las casas serranas de dos plantas, las galerías, los balcones volados, las cornisas de madera y las fachadas adaptadas a la climatología de montaña.
Por eso, después de visitar la Plaza Mayor, merece la pena guardar un rato simplemente para caminar.
No hace falta seguir una ruta complicada.
La mejor forma de descubrir el casco histórico es ir desde la Plaza Mayor hacia las calles adyacentes y dejar que el recorrido vaya apareciendo.
6. Qué hacer en Riaza si solo tienes unas horas
Si tu visita es corta, no intentes abarcar toda la comarca.
Haz este recorrido:
1. Plaza Mayor
Comienza por el espacio más característico de Riaza.
2. Iglesia de Nuestra Señora del Manto
Continúa hasta la iglesia y dedica unos minutos a conocerla.
3. Paseo por el casco histórico
Regresa hacia la plaza recorriendo algunas de las calles tradicionales.
4. Si dispones de coche y tiempo: Hontanares
Puedes terminar la visita acercándote hasta el entorno natural de Hontanares.
5. Peñas Llanas
Si la visibilidad es buena, continúa hasta el mirador.
En unas horas: pueblo.
Con medio día: pueblo + Hontanares + Peñas Llanas.
No intentaría añadir además el Hayedo de la Pedrosa o los pueblos rojos y negros. Eso ya pertenece a otro tipo de excursión.
7. Hontanares y Peñas Llanas: el paisaje que rodea Riaza
Hontanares y Peñas Llanas son diferentes de las excursiones que veremos después: forman el entorno inmediato de Riaza y se pueden incorporar fácilmente a una visita corta.
Ermita de Nuestra Señora de Hontanares
A unos 4,5 kilómetros de Riaza, siguiendo la carretera hacia Santibáñez de Ayllón, se encuentra Hontanares, a unos 1.400 metros de altitud, en plena Mata Serrana. La ermita está rodeada de un paisaje de praderas, robles melojos y un pinar de repoblación.
El lugar tiene además una historia curiosa. Hontanares fue antiguamente una aldea, pero terminó despoblándose y su término fue adquirido por el Concejo de Riaza a comienzos del siglo XV. La actual ermita sustituyó a la antigua iglesia de aquella población desaparecida. El templo que podemos visitar hoy fue construido en 1606, gracias a las limosnas de los feligreses. Junto a la ermita se encuentra además una antigua hospedería.

En su interior destaca el retablo mayor, presidido por la imagen de Nuestra Señora de Hontanares, además de las imágenes de Santa Lucía y San Blas. Hontanares está también muy ligado a las tradiciones de Riaza. La romería de la Virgen de Hontanares es una de las celebraciones más importantes de la localidad y convierte este lugar en uno de los principales puntos de encuentro de los vecinos.
Pero Hontanares merece la pena incluso fuera de las fiestas. Junto a la ermita hay un área recreativa y un amplio merendero, con mesas y bancos donde puedes sentarte a comer y pasar un rato al aire libre. El entorno está acondicionado para disfrutar tranquilamente de la naturaleza, por lo que es una buena opción si viajas en familia o simplemente quieres hacer una parada larga antes de continuar la ruta.
Además, desde Hontanares puedes continuar hacia el Mirador de Peñas Llanas, situado aproximadamente a un kilómetro, por lo que ambas visitas encajan muy bien en la misma excursión.
¿Merece la pena?
Sí. Especialmente si quieres combinar el patrimonio de Riaza con un entorno natural de montaña.
Tiempo recomendado
1-2 horas para visitar la ermita, pasear por el entorno y disfrutar del área recreativa. Si quieres comer en el merendero y pasar la tarde con tranquilidad, puedes dedicarle 2-3 horas.
Consejo
si vas a visitar también Peñas Llanas, merece la pena hacer ambas visitas seguidas, ya que se encuentran muy próximas.
Mirador de Peñas Llanas
Desde Hontanares puedes continuar hasta Peñas Llanas, a poco más de un kilómetro de la ermita de la Virgen de Hontanares.

El Mirador de Peñas Llanas, conocido también como el Balcón de Castilla, se encuentra dentro del Monte de Utilidad Pública nº 81 «Hontanares», a 1.440 metros de altitud. Se accede por la carretera que continúa detrás de la ermita y cuenta con un aparcamiento desde el que comienza el recorrido.

El mirador fue remodelado en 2021 y su elemento más llamativo es una pasarela metálica elevada sobre el sotobosque, que permite avanzar entre los árboles hasta diferentes puntos de observación. El recorrido incorpora pasarela y sendero accesibles, además de escaleras y bancos para detenerse a contemplar el paisaje.
Uno de los observatorios está orientado hacia Riaza, mientras que otro permite fijarse en el paisaje y en la geología de la zona. La plataforma termina en un voladizo de 10 metros sobre el vacío, situado sobre unos afloramientos rocosos de cuarcita. Estas rocas tienen un origen geológico muy antiguo: se formaron a partir de arenas silíceas depositadas en un antiguo mar durante el Ordovícico, hace unos 480 millones de años, y posteriormente fueron transformadas y plegadas por procesos geológicos.
Qué puedes ver desde Peñas Llanas
Las vistas son uno de los grandes atractivos del lugar. En días despejados se pueden identificar diferentes relieves y territorios del entorno: hacia Burgos aparece la Sierra de Pradales; hacia Guadalajara y Soria, el Pico de Grado; hacia Madrid, Somosierra y los Montes Carpetanos; y hacia Soria, las sierras de la Demanda y Urbión. Con una visibilidad excepcional también puede llegar a distinguirse el Moncayo.

El paisaje que rodea el mirador también merece atención. El monte está formado principalmente por robles melojos o rebollos, pinares y hayedos, entre ellos el Hayedo de la Pedrosa. En el sotobosque aparecen especies como el brezo, el enebro, la jara y la retama. Desde las plataformas se aprecia además la transición entre los rebollares y los encinares del valle del río Riaza y las zonas agrícolas donde predominan los cultivos de cereal.
¿Merece la pena?
Sí. Peñas Llanas es mucho más que un punto panorámico: la pasarela, los afloramientos rocosos y los diferentes observatorios hacen que sea una de las visitas más interesantes del entorno de Riaza.
Tiempo recomendado
Unos 30 minutos, aunque puedes dedicar más tiempo si quieres recorrer tranquilamente sus diferentes plataformas.
Consejo
Si el día está despejado, aprovecha para identificar los principales relieves del horizonte. Con niebla o nubosidad baja, las vistas pierden protagonismo.
Ruta de senderismo a Hontanares
Si quieres convertir la visita en una excursión a pie, existe una ruta circular señalizada entre Riaza y Hontanares.
El recorrido tiene aproximadamente 10,4 kilómetros y 600 metros de desnivel positivo, con dificultad media.
Es importante no confundir esta ruta con la simple visita en coche a la ermita.
Visitar Hontanares: plan sencillo.
Hacer la ruta: actividad de varias horas.
8. Qué visitar cerca de Riaza
Si ya has recorrido Riaza, Hontanares y el mirador de Peñas Llanas, puedes aprovechar para conocer algunos de los paisajes y pueblos que rodean la villa. El entorno cambia bastante en pocos kilómetros: hayedos, puertos de montaña, hoces y pequeños pueblos de arquitectura tradicional.
Hayedo de la Pedrosa
El Hayedo de la Pedrosa es uno de los espacios naturales más singulares de los alrededores de Riaza. Se encuentra en la vertiente norte de la Sierra de Ayllón, en el término de Riofrío de Riaza, a unos 1.430 metros de altitud.
Es un bosque de hayas de gran valor natural, acompañado por especies como robles, acebos, avellanos y serbales. Sus hayas tienen además una característica peculiar: muchas desarrollan las ramas desde muy cerca del suelo, debido al aprovechamiento tradicional de estos árboles para abastecer de madera a una antigua fábrica de sillas de haya de Riofrío de Riaza.
El otoño es probablemente la época más espectacular para visitarlo, cuando el hayedo cambia de color. Desde el entorno del embalse de Riofrío también parte una ruta hacia el Puerto de la Quesera que atraviesa el bosque.
Más información: Hayedo de la Pedrosa – Segovia Turismo
Puerto de la Quesera
El Puerto de la Quesera es uno de los puntos de acceso a la Sierra de Ayllón y una buena opción si quieres continuar la excursión hacia la montaña.
La carretera atraviesa un paisaje de gran interés, con vistas sobre los valles de Riaza y Riofrío y acceso al entorno del Hayedo de la Pedrosa. En el puerto nace además el río Riaza, que recorre aproximadamente 100 kilómetros antes de desembocar en el Duero.
Si te interesa conocer con más detalle esta zona, sus montañas y las diferentes rutas, puedes continuar con nuestra guía:
Hoces del río Riaza
Las Hoces del río Riaza forman un paisaje muy diferente al de la zona montañosa de Riaza. El río atraviesa aquí un profundo cañón entre paredes calizas, creando uno de los espacios naturales más interesantes del nordeste de Segovia.
Es una excursión que requiere más tiempo que una simple visita desde Riaza. Uno de los recorridos señalizados parte de la presa del embalse de Linares del Arroyo y llega hasta Montejo de la Vega de la Serrezuela, con unos 12,7 km de recorrido y aproximadamente 3 horas y media en un sentido.
Por eso, si tienes poco tiempo, es mejor dejar las Hoces para una excursión específica.
Maderuelo
Otra posibilidad es acercarte hasta Maderuelo, una pequeña villa medieval situada sobre un cerro junto al embalse de Linares del Arroyo.
Su posición elevada y el agua que rodea buena parte de la localidad hacen que la visita combine patrimonio y paisaje. Además, se encuentra muy cerca de las Hoces del río Riaza, por lo que ambas visitas pueden plantearse dentro de una misma excursión.
Consejo: si dispones de un día completo, puedes combinar Maderuelo con las Hoces del río Riaza. Si solo vas a estar unas horas en Riaza, merece más la pena centrarte en la propia villa y en Hontanares.
9. Los pueblos rojos, negros y amarillos de la Sierra de Ayllón
Una de las excursiones más características que puedes hacer desde Riaza es recorrer los pueblos rojos, negros y amarillos de la Sierra de Ayllón.
Su aspecto no es casual: los materiales utilizados tradicionalmente en la construcción cambian según la zona. Las cuarcitas aportan tonos amarillos y claros; las arcillas y arenas ricas en hierro dan lugar a los pueblos rojizos; y la pizarra es la protagonista de los pueblos negros. La denominada Ruta del Color discurre principalmente por la carretera SG-V-1111 entre Riaza y Santibáñez de Ayllón.
Alquité y Martín Muñoz de Ayllón
Entre los llamados pueblos amarillos destacan Alquité y Martín Muñoz de Ayllón.
En Alquité, situado a unos 1.280 metros de altitud, destaca la iglesia de San Pedro, especialmente por su pórtico románico y sus tres arquivoltas. En Martín Muñoz de Ayllón, las antiguas canteras de pizarra tuvieron además un uso mucho más amplio: parte de este material se empleó en la cubierta del Palacio de La Granja y en el suelo de la Catedral de Segovia.
Villacorta y Madriguera
Los pueblos rojos deben su apariencia a las arcillas y arenas de tonalidades rojizas presentes en la zona.
Villacorta, situada a 1.092 metros, conserva la iglesia de Santa Catalina y varios elementos interesantes en sus alrededores, como antiguos palomares, un puente del siglo XVI sobre el río Vadillo, un molino restaurado y la ermita de San Roque.
Madriguera es probablemente uno de los pueblos más conocidos de esta ruta. Su arquitectura conserva numerosas casas con balconadas de madera y recuerda la importancia que llegó a tener como núcleo comercial y de servicios de la zona. En sus alrededores también se encuentran antiguas explotaciones de caolín y una fuente de aguas ferruginosas.
El Muyo
Entre los pueblos negros, El Muyo es uno de los ejemplos más representativos. Se encuentra a unos 20 kilómetros de Riaza y sus casas están construidas principalmente con lajas de pizarra, material que aparece tanto en las paredes como en las cubiertas.
También llaman la atención los pórticos de entrada, los pequeños vanos de las ventanas y los antiguos hornos de las viviendas.
Una ruta para hacer sin prisas
No intentaría visitar todos los pueblos simplemente para acumular paradas. Lo interesante de esta zona es precisamente el conjunto: carreteras de montaña, paisaje, arquitectura tradicional y pequeños núcleos rurales.
Si quieres ampliar la excursión, en nuestra guía de la Sierra de Ayllón tienes desarrollados el resto de pueblos, rutas y espacios naturales de la zona:
→ Sierra de Ayllón: pueblos, rutas y lugares que visitarisamente recorrer varios de estos pueblos junto a Riaza en una escapada de dos días. (segoviaturismo.es)
10. Riaza en invierno: nieve y montaña
El invierno transforma por completo el paisaje de Riaza. Cuando llega la nieve, la Sierra de Ayllón se convierte en uno de los principales atractivos de la zona y la estación de La Pinilla concentra buena parte de la actividad de montaña.


La Pinilla: esquí y deportes de montaña
La estación de La Pinilla se encuentra en el valle de Riaza y es el principal referente de los deportes de invierno de la comarca. Su actividad comenzó en 1968 y actualmente combina el esquí con otras propuestas de ocio y deporte en la montaña.
Durante la temporada de nieve puedes practicar esquí y contratar clases o alquilar material. La estación cuenta además con servicios de restauración y alojamiento, por lo que es posible plantear una jornada completa en la montaña.
Pero La Pinilla no se limita al invierno. Durante el resto del año ofrece actividades como Bike Park y propuestas de multiaventura, además de eventos y actividades al aire libre.
→ Consulta el estado, horarios y actividades de La Pinilla
¿Qué hacer en Riaza cuando nieva?
Si tu visita coincide con una nevada, puedes combinar diferentes planes:
- Pasear por el casco histórico y la Plaza Mayor.
- Acercarte a Hontanares si las condiciones de la carretera lo permiten.
- Disfrutar de las vistas desde Peñas Llanas.
- Practicar esquí en La Pinilla.
- Recorrer los alrededores de Riaza y disfrutar del paisaje nevado.
Consejo: si vas a desplazarte hasta zonas de montaña en invierno, comprueba previamente el estado de las carreteras y la situación de la estación. Las condiciones meteorológicas pueden modificar los accesos y horarios.
11. Cuándo visitar Riaza: qué encontrarás en cada estación
Primavera
Buena época para combinar la visita al pueblo con paseos y rutas por el entorno.
Verano
Las temperaturas de montaña hacen que Riaza sea una alternativa interesante para escapar del calor de Madrid y otras ciudades.
Es una época apropiada para caminar y disfrutar del entorno natural.
Otoño
La estación que elegiría para disfrutar del paisaje.
El Hayedo de la Pedrosa y los bosques de la Sierra de Ayllón adquieren sus tonos amarillos, naranjas y rojizos.
Invierno
La nieve y la montaña pasan a ser protagonistas, especialmente en el entorno de La Pinilla.
Septiembre: fiestas de Riaza
Septiembre tiene además un interés especial por las fiestas de la localidad. El 8 de septiembre se celebra la festividad de la Virgen del Manto, patrona de Riaza, y durante esos días tienen lugar las romerías de Hontanares y las fiestas patronales. La Romería de Hontanares está declarada Fiesta de Interés Turístico Regional.
En resumen: patrimonio todo el año; naturaleza especialmente interesante en primavera y otoño; nieve en invierno.
12. Qué comer y dónde comer en Riaza
La gastronomía forma parte importante de la experiencia de visitar Riaza.
La cocina local está muy ligada a la tradición castellana y a los productos y platos contundentes propios de una zona de montaña.
Cordero asado
Es uno de los platos que deberías buscar si quieres probar la cocina tradicional de la zona.
El cordero asado en horno de leña es uno de los grandes protagonistas gastronómicos de Riaza. (spain.info)
Cochinillo
Otro clásico de la cocina castellana que puedes encontrar en los restaurantes de la localidad.
Carnes a la brasa
Una opción más sencilla si quieres una comida contundente después de recorrer la sierra.
Guisos y platos de cuchara
Especialmente apetecibles durante los meses fríos.
¿Dónde comer?
Si tu prioridad es la gastronomía tradicional, buscaría un asador o restaurante de cocina castellana.
Si prefieres algo más informal, puedes optar por bares y establecimientos del centro.
Y aquí sí haría una recomendación práctica: si vas en fin de semana y quieres comer un asado concreto, reserva antes. Riaza recibe visitantes de excursión y los restaurantes pueden llenarse en los días de mayor afluencia.
13. Dormir en Riaza: refugios con alma
Dormir en Riaza es dejar que la montaña te arrope.
Las casas rurales conservan la piedra y la madera originales, pero ofrecen el confort justo para un descanso perfecto: chimeneas encendidas en invierno, patios con vistas al hayedo y la calidez de un trato familiar que te hace sentir en casa.
El Hotel Rural Plaza es ideal para quienes buscan autenticidad en el corazón del pueblo: sus desayunos con pan recién hecho y productos locales te preparan para un día de senderos y naturaleza.



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