San Juan de la Cruz
Ruta a pie desde la Catedral hasta el convento que fundó junto al Eresma, siguiendo los pasos de San Juan de la Cruz
La ruta de San Juan de la Cruz recorre los espacios que marcaron los tres años más estables de su vida, cuando vivió en Segovia entre 1588 y 1591 como Primer Definidor de la Orden Carmelita. El recorrido une los dos conventos de la ciudad vinculados al santo, atraviesa el casco histórico por el camino que él mismo recorría a diario y termina en el convento que fundó junto al Eresma, donde reposan sus restos.
Quién fue San Juan de la Cruz
Juan de Yepes nació el 24 de junio de 1542 en Fontiveros, Ávila, hijo de Gonzalo de Yepes y Catalina Álvarez, tejedores de escasos recursos. Quedó huérfano de padre a los tres años y la familia se trasladó primero a Arévalo y después a Medina del Campo, donde Juan estudió en el Colegio de los Niños de la Doctrina y más tarde con los Jesuitas, donde adquirió una sólida base en Humanidades.
Con 21 años ingresó en el convento de los Padres Carmelitas de Medina con el nombre de fray Juan de San Matías. En 1567 fue ordenado presbítero en Medina, donde conoció a Teresa de Jesús. Ella lo convenció de unirse a su Reforma Carmelita, que enfrentó durante años a Calzados y Descalzos. Juan se convirtió en director espiritual y confesor de Teresa, y la acompañó en sus fundaciones. Llegó a Segovia por primera vez en 1574 para la apertura del Convento de San José, cuya misa fundacional ofició.
En 1588 regresó a Segovia como Primer Definidor y Tercer Consiliario de la Orden para fundar el Convento de Carmelitas Descalzos junto al Eresma. Fueron sus tres años más estables: trabajó con sus manos en la construcción, redactó la mayor parte de su correspondencia y esbozó caminos en la ladera para facilitar la subida a su capilla. En 1591 abandonó la ciudad para no volver y murió en Úbeda el 14 de diciembre de ese mismo año, a los 49 años. Fue beatificado en 1657, canonizado en 1726 y declarado Doctor de la Iglesia Universal en 1926.
Su obra. San Juan fue un profundo conocedor del corazón humano con una obra que combina teología y literatura. Sus tres grandes poemas místicos son la Subida al Monte Carmelo, la Noche Oscura del Alma y la Llama de Amor Viva. Pío XI afirmó que sus escritos no pueden medirse con criterios literarios porque por ellos pasó el espíritu de Dios.
El recorrido completo
1. La Catedral — Capilla de San Juan de la Cruz
Plaza Mayor · Punto de partida · Lugar histórico — siglo XVI
El itinerario arranca en la capilla dedicada al santo dentro de la Catedral de Segovia. Es la referencia más directa a su figura dentro del casco histórico y el punto desde el que parte el itinerario oficial señalizado por el Ayuntamiento.
Al salir de la Catedral, avanza hacia el Convento de Carmelitas Descalzas siguiendo las señales de cerámica con el nombre del santo.
2. Convento de Carmelitas Descalzas de San José
Calle San Juan de la Cruz · 5 minutos desde la Catedral · Lugar histórico — siglo XVI
Santa Teresa de Jesús fundó este convento el 19 de marzo de 1574, y San Juan de la Cruz ofició la misa fundacional, su primer vínculo con Segovia. El edificio contiene una capilla barroca con una imagen de San José, obra del imaginero Salvador Carmona.
Desde el convento, continúa a pie hacia la escultura del santo en las inmediaciones.
3. Escultura de San Juan de la Cruz
Entorno del Convento de San José · 2 minutos · Parada cultural
En el recorrido hacia extramuros se encuentra esta escultura del santo, obra de la artista María García Moro. Sirve como referencia visual de la ruta en el espacio urbano y marca el inicio del descenso hacia el valle.
Sigue hacia la Puerta de Santiago y el Jardín de los Poetas.
4. Jardín de los Poetas y Puerta de Santiago
Junto a la muralla · 5 minutos · Lugar histórico — muralla medieval
Este espacio junto a la muralla permite detenerse para entender la dimensión literaria de San Juan. Fue declarado patrono de los poetas españoles en 1952, y en este jardín se analiza la simbología de su obra y su relación con el entorno segoviano. La Puerta de Santiago marca el límite del recinto amurallado hacia el valle del Eresma.
Atraviesa la puerta y desciende por el paseo que lleva el nombre del santo.
5. Paseo de San Juan de la Cruz
Desde la Puerta de Santiago hasta el Convento · Lugar histórico
El camino que baja desde la muralla hasta el convento lleva el nombre del propio santo. Era el trayecto que San Juan recorría a diario entre la ciudad y el Eresma. Las señales de cerámica con su nombre jalonan el recorrido e indican el itinerario oficial por la ciudad.
Al final del paseo se llega al Convento de Carmelitas Descalzos.
6. Convento de Carmelitas Descalzos
Paseo del Santo · Punto de llegada · Lugar histórico — siglos XVI-XVII
El edificio se levanta junto a la ermita de la Fuencisla, a orillas del Eresma y frente al Alcázar. San Juan lo fundó en 1588 sobre un solar que los Carmelitas habían adquirido en 1586, gracias a la donación de doña Ana de Peñalosa. En las obras de reforma participó el propio santo con sus manos. En 1591 abandonó la ciudad para no volver: murió ese mismo año en Úbeda, a los 49 años. La construcción se prolongó nueve años más y el 22 de febrero de 1600 se entronizó el Santísimo Sacramento en su iglesia.
La huerta y la cueva. El terreno del convento incluye una huerta que asciende hacia las Peñas Grajeras. San Juan utilizaba una cueva en ese espacio para orar, desde la que se domina una vista amplia de la ciudad. Se conserva el tronco de un ciprés plantado por sus manos y la imagen del Nazareno, sobre la que la tradición cuenta que conversaba con el santo.
La iglesia. La iglesia se encuentra al final de una escalera que evoca la subida al Monte Carmelo. El Altar Mayor muestra un retablo pintado por el carmelita mexicano Gerardo López Bonilla en 1982, con motivo de la visita de Juan Pablo II. Está formado por nueve cuadros inspirados en su obra poética: la subida al Monte Carmelo en la parte superior, La Llama de Amor Viva en tonos naranjas y rojizos a la derecha, La Noche Oscura en tonos claros y oscuros a la izquierda y La Fonte en azul en la parte inferior.
El sepulcro. En una capilla lateral se encuentra el sepulcro de San Juan de la Cruz, construido por Félix Granda en 1926 para conmemorar los doscientos años de su canonización. Sus restos reposan en el arca sobre el altar.
Anécdota: el sepulcro resulta llamativamente lujoso para quien conoce la vida del santo. Félix Granda lo diseñó en oro y mármol, en contraste con la austeridad con la que San Juan vivió en este mismo convento, trabajando con sus manos y durmiendo en una celda sin apenas mobiliario.
Información práctica
Duración: 2 horas sin entrar a interiores · 3-4 horas con visita al convento y la iglesia.
Distancia: aproximadamente 2,5 km a pie.
Cómo llegar: el punto de partida es la Catedral de Segovia, en el centro del casco histórico. Desde el Acueducto son 10 minutos a pie cuesta arriba por la calle Cervantes.
Mejor momento: por la mañana, cuando el convento está abierto y la luz del valle es más limpia.
Actividades en el convento: el convento cuenta con un centro espiritual donde se pueden realizar actividades y existe posibilidad de alojamiento. Para consultar el programa contacta directamente en el teléfono 921 43 13 49.
Información turística: Centro de Recepción de Visitantes, Azoguejo 1, Segovia. Tel. 921 46 67 20.
Cuando termines esta ruta puedes continuar con la ruta del Valle del Eresma, que comienza a pocos metros del convento y recorre los principales monumentos del entorno extramuros.