Ruta por el oeste de Madrid con el Templo de Debod rodeado de palmeras y jardines en el Parque del Oeste en un día soleado

El Oeste de Madrid

Ruta a pie por el Madrid que pocos conocen

Hay un Madrid que los circuitos turísticos habituales no recogen. Un Madrid de parques enormes, museos sorprendentes, una ermita con los mejores frescos de Goya del mundo y un palacio privado que guarda la primera edición del Quijote y cartas de Cristóbal Colón. Esta ruta arranca en la ermita de Goya junto al río, sube por el Parque del Oeste hasta el teleférico, continúa hacia Moncloa y termina en Plaza España. Se puede hacer completamente a pie.

Si vienes de hacer el recorrido del Madrid de los Austrias, puedes conectar esta ruta subiendo por la Cuesta de la Vega hasta el Palacio Real y continuando hacia la ermita de San Antonio de la Florida.


Información práctica

Duración: Día completo (6-8 horas con paradas) Distancia: 8-9 km a pie Dificultad: Media — la ruta sube gradualmente desde el río hasta Moncloa; el tramo final de Moncloa a Plaza España es en bajada Mejor época: Primavera y otoño — el Parque del Oeste y los jardines del Palacio de Liria lucen especialmente bien


La ruta

1. Ermita de San Antonio de la Florida

Glorieta de San Antonio de la Florida, 5 | Entrada gratuita | Cerrado lunes — punto de partida

Cómo llegar: Metro Príncipe Pío (L6, L10) + 10 min andando, o autobús 41, 46, 75.

La Ermita de San Antonio de la Florida es el panteón y museo de Francisco de Goya, y uno de los lugares más extraordinarios de Madrid. La ermita fue construida entre 1792 y 1798 por orden de Carlos IV. Ese mismo año, Goya la decoró con frescos en apenas seis meses. Tenía 52 años, estaba atravesando el agravamiento de su sordera y acudía todas las noches en un coche de caballos desde su casa en Madrid. El resultado es una de las obras maestras del arte español: en la cúpula, Goya pintó el milagro de San Antonio de Padua, pero en lugar de situarlo en la Lisboa medieval del siglo XIII donde ocurrió, lo trasladó al Madrid de su época, con majas, chisperos y pueblo llano apoyados en una barandilla fingida mirando al santo como si observaran una riña en la plaza.

La técnica es radicalmente moderna para su época: pincelada suelta, manchas de luz y color, sin el academicismo de los frescos de la tradición italiana. Los historiadores la consideran el precedente directo del impresionismo, pintada décadas antes de que el movimiento existiera.

En 1919, los restos de Goya fueron trasladados desde Burdeos, donde había muerto en 1828, y enterrados bajo el altar de esta ermita. Con un detalle macabro: el cuerpo llegó sin cabeza. Se cree que algún amigo del pintor la separó del tronco tras su muerte para realizarle un estudio frenológico, muy de moda en la época. La cabeza de Goya nunca apareció.

Para conservar los frescos, en 1928 se construyó al lado una ermita idéntica donde se trasladó el culto religioso. La original se convirtió en museo. La entrada es gratuita.

Nota práctica: La ermita puede estar cerrada por obras temporalmente. Conviene comprobar antes de ir.


2. Templo de Debod

Paseo del Pintor Rosales s/n | Entrada gratuita | Cerrado lunes

Cómo llegar desde la ermita: 16-20 min andando subiendo por el Paseo de la Florida y la Calle Ferraz hasta el Parque del Cuartel de la Montaña.

El Templo de Debod es uno de los monumentos más insólitos de Europa: un templo egipcio del siglo II a.C. trasplantado al centro de Madrid. Fue un regalo del gobierno egipcio a España en 1968 como agradecimiento por la ayuda prestada durante la construcción de la presa de Asuán, que iba a inundar el templo original junto a muchos otros monumentos de Nubia.

Fue desmontado piedra a piedra, trasladado a Madrid y reinstalado rodeado de un estanque que recrea el entorno original junto al Nilo. El interior alberga una pequeña exposición sobre la historia de la arquitectura de Nubia y el propio templo.

La anécdota: Cada tarde, especialmente en verano, cientos de personas se congregan en la explanada frente al templo para ver la puesta de sol sobre la Casa de Campo. Es uno de los mejores atardeceres de Madrid, sin discusión.


3. Parque del Oeste

Paseo de Moret | Entrada libre

Desde el Templo de Debod, la ruta desciende hacia el Parque del Oeste, un jardín de casi 100 hectáreas que bordea la ladera que baja hacia el río Manzanares. Es uno de los parques más bellos de Madrid y, al mismo tiempo, uno de los menos conocidos por los turistas.

El parque fue diseñado a principios del siglo XX por el paisajista Cecilio Rodríguez, quien también diseñó los jardines de El Retiro. Tiene rosaledas catalogadas entre las más importantes de Europa, con más de 30.000 rosales de 500 variedades diferentes que florecen entre mayo y junio. En ese período, el parque celebra el Concurso Internacional de Rosas, una de las citas del calendario floral más antiguas del mundo.

Durante la Guerra Civil el parque fue escenario de algunos de los combates más duros de la Batalla de Madrid. Todavía hoy, si se sabe dónde mirar, pueden verse los restos de nidos de ametralladora y trincheras en los taludes del parque.


4. Teleférico de Madrid y Casa de Campo

Paseo del Pintor Rosales | 6,50 € ida y vuelta

Desde el Parque del Oeste parte el teleférico que cruza el valle del Manzanares hasta la Casa de Campo. Son 11 minutos de trayecto a 40 metros de altura sobre el río, con vistas espectaculares al Palacio Real, la Catedral de la Almudena y el skyline del centro.

La Casa de Campo es el pulmón verde más grande de Madrid: 1.722 hectáreas de encinas y pinos que en otro tiempo fueron coto de caza privado de la familia real. Hoy es un parque público con lago, zoológico, parque de atracciones y kilómetros de senderos.

La opción más recomendable: coger el teleférico de ida, dar un paseo por la orilla del lago de la Casa de Campo y volver en teleférico hasta el Paseo de la Florida.

Nota práctica: El teleférico cierra en días de viento fuerte. Conviene consultar antes de ir.


5. Faro de Moncloa

Avenida de los Reyes Católicos | 4 € | Cerrado lunes

Cómo llegar desde el teleférico: Subiendo desde el Parque del Oeste por la Avenida del Valle hacia Moncloa, unos 25-30 min andando con desnivel moderado.

El Faro de Moncloa es una torre de 110 metros construida en 1992 para conmemorar la elección de Madrid como Capital Europea de la Cultura. Un ascensor panorámico sube hasta el mirador a 92 metros de altura, desde donde se ve Madrid de manera que ningún otro mirador de la ciudad permite: con la sierra de Guadarrama al fondo, el Palacio Real y la Catedral de la Almudena al este, las Cuatro Torres al norte y la Casa de Campo extendida hacia el sur.

La barandilla del mirador tiene reproducciones a escala de 50 edificios y enclaves de la ciudad con información en español e inglés. Es una forma extraordinaria de orientarse y entender la geografía de Madrid antes de recorrerla.

Precio: 4 € general, 2 € reducida. Entrada muy recomendable.


6. Museo de América

Avenida de los Reyes Católicos, 6 | 3 € (gratis domingos) | Cerrado lunes

A cien metros del Faro de Moncloa se encuentra el Museo de América, uno de los museos más importantes del mundo para entender la historia precolombina y colonial del continente americano, y paradójicamente uno de los más desconocidos entre los propios madrileños.

La colección incluye más de 25.000 piezas que abarcan desde culturas precolombinas hasta el período colonial: cerámicas mayas, tejidos andinos, esculturas aztecas, documentos coloniales. La pieza más importante es el Tesoro de los Quimbayas, un conjunto de 122 piezas de orfebrería en oro puro de la cultura quimbaya de Colombia, del siglo X, considerado el conjunto de orfebrería precolombina más importante conservado fuera de América.

La entrada cuesta 3 euros. Los jueves a partir de las 14:00 y los domingos es gratuita.


7. Museo del Traje

Avenida de Juan de Herrera, 2 | 3 € (gratis domingos) | Cerrado lunes

A cinco minutos andando del Museo de América se encuentra el Museo del Traje, que recorre la historia de la indumentaria española desde la Edad Media hasta el siglo XXI. La colección permanente incluye más de 1.000 piezas — vestidos de corte, trajes populares, uniformes militares, moda española del siglo XX — que rotan periódicamente.

Es especialmente interesante para entender cómo la ropa refleja los cambios sociales y políticos de cada época: desde el austero negro castellano del siglo XVII hasta los excesos del siglo XVIII o la irrupción de los diseñadores españoles en el siglo XX.

El edificio es también notable: un cubo de vidrio y hormigón diseñado en los años 70 integrado en los jardines de la Ciudad Universitaria.


8. Museo Cerralbo

Calle Ventura Rodríguez, 17 | 3 € (gratis domingos) | Cerrado martes

Cómo llegar desde el Museo del Traje: Desde la Ciudad Universitaria hasta el Museo Cerralbo hay unos 2,5 km con bajada. Tres opciones: andando por la Calle Princesa (30 min, ruta directa y en pendiente favorable); en metro, una parada desde Moncloa (L3) hasta Argüelles y 5 min andando; o en autobús, líneas 46 o 74 dirección centro hasta Argüelles.

El Museo Cerralbo es uno de los museos más singulares de Madrid y uno de los menos visitados. Fue la mansión del XVII Marqués de Cerralbo, político, arqueólogo y coleccionista obsesivo del siglo XIX, que reunió a lo largo de su vida más de 50.000 objetos de arte — pinturas, esculturas, tapices, porcelanas, armas, monedas — y los dejó al Estado con la condición de que el museo permaneciera exactamente igual que cuando él vivía.

El resultado es una casa-museo congelada en el tiempo: los salones, los dormitorios, la biblioteca y el comedor siguen igual que en 1922, cuando murió el marqués. Se pueden ver obras de El Greco, Zurbarán, Alonso Cano y Van Dyck colgadas exactamente donde las puso su propietario original.


9. Palacio de Liria

Calle Princesa, 20 | 38 € visita guiada (lunes entrada gratuita 10:00) | Cerrado lunes tarde

A cinco minutos andando del Museo Cerralbo se encuentra el Palacio de Liria, el punto culminante de esta ruta y uno de los lugares más extraordinarios de Madrid. Es la residencia oficial de la Casa de Alba, la familia nobiliaria más importante de España, construida entre 1767 y 1785 por Ventura Rodríguez — el mismo arquitecto que diseñó la Fuente de Cibeles.

La colección artística acumulada durante 500 años de mecenazgo es asombrosa: pinturas de Goya, Velázquez, Tiziano, Rubens, El Greco y Zurbarán. Pero lo que convierte al Palacio de Liria en un lugar verdaderamente único es su biblioteca. Allí se conserva la primera edición del Quijote, de 1605. El último testamento de Fernando el Católico. Cartas de Cristóbal Colón. La Biblia de la Casa de Alba, una de las primeras traducciones de la Biblia al castellano. Documentos que forman parte de la historia de España y del mundo, en manos privadas desde hace siglos.

El palacio abrió al público en 2019 y desde entonces recibe más de 100.000 visitantes al año. Las visitas son guiadas y en grupos reducidos. Los lunes a las 10:00 hay una sesión gratuita con plazas muy limitadas que se libera en la web oficial cada lunes a mediodía para la semana siguiente.

La anécdota: Durante la Guerra Civil el palacio ardió durante varios días por los bombardeos de la aviación franquista. Las milicias republicanas salvaron las obras de arte sacándolas del edificio en llamas. El duque de Alba, que estaba en Londres como embajador de Franco, recuperó su colección íntegramente gracias a los mismos hombres a los que su señor bombardeaba.


10. Plaza de España

Punto de llegada — enlace con la Gran Vía

Desde el Palacio de Liria, cinco minutos andando por la Calle Princesa llevan a Plaza de España, el punto final de esta ruta y el arranque de la siguiente. La preside el monumento a Cervantes con Don Quijote y Sancho Panza a sus pies. El Edificio España y la Torre de Madrid, los dos rascacielos que la flanquean, fueron durante años los más altos de España y símbolo de la ambición arquitectónica del franquismo.


Dónde comer en la ruta

Casa Mingo Paseo de la Florida, 34 | Abierto todos los días 11:00-24:00 | 15-20 €

La parada gastronómica imprescindible de esta ruta. Casa Mingo es la sidrería más antigua de Madrid, abierta desde 1888 en lo que fue un almacén de suministros ferroviarios de la antigua Estación del Norte — hoy Príncipe Pío. La fundó Domingo García González para dar de comer a los obreros asturianos que trabajaban en la estación, y desde entonces se convirtió en el punto de encuentro de la comunidad asturiana en Madrid.

El local conserva su esencia original: suelos de baldosa, madera vista, barricas y botellas de sidra por todas partes. Se come sobre todo una cosa: pollo asado acompañado de sidra artesanal de producción propia. Los lunes ofrecen cocido madrileño.

El momento natural para parar es justo antes o después de la ermita de Goya, que está a cincuenta metros. No se aceptan reservas — hay que llegar y esperar mesa. Hemingway bebía en el Palace; los asturianos de Madrid bebían en Mingo.


Dónde alojarse en el oeste de Madrid

Hotel Exe Plaza España (Calle Gran Vía, 1) — justo en la llegada de esta ruta. Edificio histórico del siglo XX con buena relación calidad-precio. Desde 80 €/noche.

Hotel Occidental Madrid Este (Calle Princesa, 22) — a metros del Palacio de Liria y con fácil acceso a toda la ruta. Desde 70 €/noche.


Información práctica

Cuándo ir: Primavera (abril-junio) para ver las rosaledas del Parque del Oeste en flor. Otoño (octubre-noviembre) para la luz y los colores del parque. Evitar agosto si es posible — algunos museos reducen horarios.

Con niños: El teleférico y la Casa de Campo son perfectos para familias. El Faro de Moncloa también funciona muy bien. El Museo de América tiene actividades didácticas para escolares.

Mejor momento del día: Empezar por la mañana temprano para aprovechar la tranquilidad en la ermita de Goya y el parque.


Continúa con la ruta de Gran Vía, que empieza en Calle Martín de los Heros, una de las calles que salen de Plaza de España.

Para organizar el resto de tu visita a Madrid, vuelve a la guía completa de qué ver en Madrid.