Gran Vía
Ruta a pie por el Broadway madrileño, entre teatros históricos y edificios emblemáticos de Madrid
La Gran Vía es la calle más cinematográfica de Madrid. En 1.300 metros de asfalto y fachadas se cuenta la historia del siglo XX español: la modernidad que llegó con el siglo, los bombardeos de la Guerra Civil, el glamour de los años 50 cuando Hollywood descubrió Madrid, la Movida y los musicales de hoy. Cada edificio es una historia. Cada esquina tiene su anécdota. Y debajo de todo eso, la calle más viva de la ciudad, funcionando sin parar desde 1910.
Es también la meca del shopping lowcost en Madrid. Entre Plaza España y Callao se concentra la mayor densidad de moda asequible de la ciudad: Primark, Zara, H&M, Mango, Bershka, Pull&Bear y el Corte Inglés de Callao en menos de un kilómetro. Si las compras son parte del plan, la Gran Vía es el sitio.
La Gran Vía arranca en Plaza España, justo donde termina la Ruta del Oeste.
Desde la Gran Vía arranca también la ruta de [Malasaña →] hacia el norte desde Callao.
Un poco de historia
La Gran Vía no existía. En su lugar había un laberinto de calles estrechas, insalubres y congestionadas que el Madrid del siglo XIX ya no podía aguantar. La idea de abrirlas con una gran avenida llevaba décadas sobre la mesa cuando por fin, el 4 de abril de 1910, el rey Alfonso XIII dio el primer golpe de piqueta en la llamada Casa del Cura para iniciar las obras.
El precio fue alto: 358 fincas demolidas, 22 calles borradas del mapa —algunas con nombres tan pintorescos como «Sal si Puedes»— y miles de vecinos desalojados. Las obras duraron 21 años y se hicieron en tres tramos, cada uno con la arquitectura de su época: el primero con influencia parisina, el segundo con el racionalismo que llegaba de Nueva York, el tercero con el art decó americano.
El resultado fue la calle más moderna de España. Y también, durante la Guerra Civil, el frente de batalla más fotografiado de Europa. Los madrileños la rebautizaron en aquellos años como «el paseo de la muerte» por los bombardeos continuos. Hoy es la calle más transitada de España.
El recorrido: de Plaza España a Cibeles
1. Calle Martín de los Heros — Cine Renoir y Estrellas de la Fama
Calle Martín de los Heros · Metro Plaza España (L3, L10) — punto de partida Lugar curioso — el Broadway alternativo
Antes de entrar en la Gran Vía merece la pena asomarse a la Calle Martín de los Heros, que arranca justo desde Plaza España. Es una calle corta y tranquila que contrasta radicalmente con el ruido de la Gran Vía, pero que tiene dos cosas que no existen en ningún otro sitio de Madrid.
La primera es el Cine Renoir, uno de los últimos cines de arte y ensayo del centro de Madrid. Lleva décadas programando cine europeo, latinoamericano e independiente en versión original cuando la mayoría de las salas de su entorno han cerrado o se han reconvertido en teatros de musical. En un barrio dominado por los grandes espectáculos, el Renoir es el reducto del cine de autor.
La segunda es el Paseo de las Estrellas de la Fama, el único paseo de este tipo que existe en España. Incrustadas en el suelo de la calle hay placas en forma de estrella con los nombres de actores, directores y figuras del cine y el espectáculo español: Penélope Cruz, Antonio Banderas, Pedro Almodóvar, Sara Montiel, Carmen Maura. El paralelismo con el Hollywood Walk of Fame es evidente y deliberado: si la Gran Vía es el Broadway madrileño, Martín de los Heros es su pequeño Hollywood.
La anécdota que nadie cuenta: La iniciativa del Paseo de las Estrellas nació en 1994 por propuesta de la asociación de vecinos y comerciantes de la calle, no del Ayuntamiento. Tardaron tres años en conseguir los permisos y la primera estrella que se instaló fue la de Sara Montiel, cuya película El último cuplé se había estrenado a dos pasos de aquí, en el Teatro Rialto, en 1957. Montiel acudió en persona a la inauguración y llegó, como era su costumbre, con una hora de retraso.
2. Teatro Coliseum
Gran Vía, 78 · A 2 minutos de Martín de los Heros Lugar histórico — 1932
El Coliseum es la primera gran fachada que aparece al bajar la Gran Vía desde Plaza España. Lo construyó en 1932 el compositor Jacinto Guerrero como espacio de ocio total y conserva intactos los elementos decorativos originales: vidrieras de Maumejean, pinturas alegóricas en la sala y luminarias de cobre con forma de instrumentos musicales. Está declarado Bien de Interés Cultural.
Tras décadas como cine, se reconvirtió en teatro de musicales y ha programado Cats, La Bella y la Bestia, Chicago, Mamma Mia!, Anastasia y Tina Turner. Actualmente acoge grandes producciones de Disney.
La anécdota que nadie cuenta: El Coliseum fue el primer teatro de Madrid en instalar aire acondicionado, en 1934, cuando el sistema era tan novedoso que el edificio lo anunciaba en carteles en la fachada como si fuera el propio espectáculo. La gente entraba en verano tanto a ver la función como a escapar del calor.
3. Teatro Lope de Vega — El Rey León
Gran Vía, 57 · A 3 minutos del Coliseum Lugar histórico — 1949
El Lope de Vega es el referente del musical en España. Inaugurado en 1949, pasó por etapas de teatro y cine hasta que en 1997 apostó por los musicales y no miró atrás. Por su escenario pasaron El Fantasma de la Ópera, La Bella y la Bestia, Mamma Mia! y Los Miserables. Pero desde octubre de 2011 hay un único inquilino: El Rey León.
Más de 15 temporadas consecutivas, más de 7 millones de espectadores, más de 5.000 funciones. Es el musical más longevo de la historia del teatro en España. El montaje es una réplica exacta del original de Broadway —dirección de Julie Taymor, música de Elton John y Tim Rice, marionetas africanas que hacen que jirafas y elefantes entren por los pasillos— y tiene tal envergadura que nunca ha podido salir de este teatro.
La anécdota que nadie cuenta: El teatro tuvo que reformarse completamente para acoger la producción en 2011: nuevas butacas en las tres plantas, camerinos ampliados, iluminación renovada. La inversión fue tan alta que el teatro y el musical firmaron un contrato de permanencia mínima de diez años. Llevan quince y siguen juntos.
Nota práctica: Entradas con semanas de antelación, especialmente en fines de semana y temporada alta.
4. Teatro Rialto
Gran Vía, 54 · A 1 minuto del Lope de Vega Lugar histórico — 1930
Construido entre 1926 y 1930, fue durante décadas uno de los grandes cines de la Gran Vía. Aquí se estrenó El último cuplé de Sara Montiel en 1957, la película más taquillera de la España de los 50, que convirtió a Montiel en la primera gran estrella del cine español de la posguerra.
Reconvertido en teatro a principios de los 2000, su primera producción fue Hoy no me puedo levantar, el musical sobre las canciones de Mecano que se convirtió en el mayor éxito del musical español. Desde entonces alterna grandes producciones con conciertos y espectáculos de temporada.
La anécdota que nadie cuenta: Sara Montiel exigió para el estreno de El último cuplé que se instalara una alfombra roja de 50 metros desde la calle hasta la sala, práctica completamente inédita en el cine español de la época. La alfombra roja de los estrenos en la Gran Vía empieza aquí.
5. Palacio de la Prensa
Gran Vía, 46 · A 2 minutos del Palacio de la Prensa Lugar histórico — 1929
Construido entre 1925 y 1929, el Palacio de la Prensa fue durante años el edificio más alto de Madrid —14 plantas— hasta que el Edificio de Telefónica lo superó. Fue diseñado como edificio multifuncional al estilo norteamericano: sede de la Asociación de la Prensa en los pisos altos, cine en la planta baja, viviendas y oficinas en el resto. El cine sigue en funcionamiento hoy.
La anécdota que nadie cuenta: En la inauguración del edificio en 1929, la Asociación de la Prensa organizó un banquete en la planta más alta al que invitó a los corresponsales extranjeros en Madrid. Uno de ellos era el joven Ernest Hemingway, que describió el edificio en una carta a su editor como «el rascacielos más improbable que he visto, en la ciudad más improbable de Europa». Tres años después volvería a estas mismas calles a cubrir la Guerra Civil.
6. Edificio Capitol
Gran Vía, 41 · Plaza de Callao Lugar histórico — 1933
El Capitol es el edificio más elegante de la Gran Vía y uno de los mejores ejemplos de arquitectura art decó de España. Construido entre 1931 y 1933 con forma de proa de barco, fue el primer edificio de Madrid con aire acondicionado centralizado y durante años el más moderno de la ciudad. La torre fue diseñada como soporte para carteles publicitarios luminosos: el letrero de Schweppes que presidió la fachada durante décadas se convirtió en uno de los iconos visuales más reconocibles de Madrid.
En la Plaza de Callao, a los pies del Capitol, confluyen las dos líneas de metro más usadas del centro y el punto de mayor densidad comercial de la Gran Vía.
La anécdota que nadie cuenta: Durante el rodaje de Abre los ojos de Alejandro Amenábar en 1996, la producción consiguió permisos para vaciar la Gran Vía de madrugada y rodar la secuencia de apertura con la calle completamente desierta. Tardaron cuatro noches en conseguir la toma definitiva. La escena dura 90 segundos. Cameron Crowe la reprodujo casi plano a plano en el remake americano Vanilla Sky.
7. Edificio de Telefónica
Gran Vía, 28 · A 3 minutos del Edificio Telefónica Lugar histórico — 1929
El Edificio de Telefónica es el rascacielos más importante de la Gran Vía y uno de los primeros de Europa. Construido entre 1926 y 1929 con 89 metros de altura, fue durante años el edificio más alto de Madrid y el primero del país con verdadera voluntad de rascacielos.
Durante la Guerra Civil su altura lo convirtió en el objetivo más buscado por la artillería franquista y en el mirador de los corresponsales extranjeros. Desde sus plantas superiores, periodistas de todo el mundo cubrieron la defensa de Madrid mientras las bombas impactaban en la fachada. Las marcas de metralla estuvieron visibles durante décadas.
La anécdota que nadie cuenta: La primera llamada telefónica entre España y América se realizó desde este edificio el 13 de octubre de 1928, con el rey Alfonso XIII y el presidente Calvin Coolidge al teléfono. La conversación duró tres minutos. Alfonso XIII preguntó qué tiempo hacía en Washington. Coolidge dijo que llovía.
Hoy alberga el Espacio Fundación Telefónica, con exposiciones de arte y tecnología. Entrada gratuita a algunas zonas.
8. Real Oratorio del Caballero de Gracia
Gran Vía, 17 · A 3 minutos del Edificio Telefónica Lugar histórico — siglo XVIII
El Real Oratorio del Caballero de Gracia es uno de los detalles más insólitos de la Gran Vía. Cuando se abrió la avenida, los proyectistas tuvieron que respetar varios edificios religiosos que quedaban en el trazado. Este oratorio, obra de Juan de Villanueva —el arquitecto del Museo del Prado—, fue uno de ellos. Para integrarlo se construyó una fachada telón con un arco que lo protege del tráfico y lo oculta a la vista. Desde la calle casi nadie repara en él, y sin embargo es una de las obras más importantes de Villanueva en Madrid.
La anécdota que nadie cuenta: Villanueva diseñó el oratorio en 1786 con una acústica calculada para que el sonido del órgano se distribuyera uniformemente en todo el espacio. Los ingenieros de sonido que lo estudiaron en los años 90 no encontraron ningún punto muerto en toda la sala, usando principios que anticipan dos siglos de acústica arquitectónica moderna.
9. Museo Chicote
Gran Vía, 12 · A 2 minutos del Capitol Lugar histórico — desde 1931
El Museo Chicote abrió en 1931 y desde entonces no ha cambiado prácticamente nada: el suelo, el mobiliario art decó, la barra, las sillas de metal cromado. Es la coctelería más antigua de Madrid y una de las más históricas de Europa.
La lista de clientes es extraordinaria: Hemingway escribía sus crónicas de guerra en una mesa del fondo mientras caían bombas en el Edificio de Telefónica, a cien metros. Frank Sinatra, Ava Gardner, Grace Kelly, Sofía Loren, Gregory Peck. Dalí firmó una botella que todavía se conserva en el local.
La anécdota que nadie cuenta: Sofía Loren pidió esa botella como regalo y Perico Chicote, el dueño, se negó. Ella siempre contaba después que fue el único hombre de su vida que le dijo que no. La botella sigue en el local.
Hoy sigue siendo una coctelería en activo, con los cócteles originales de Perico Chicote en la carta.
10. Edificio Metrópolis
Calle Alcalá, 39 · Esquina Gran Vía Lugar histórico — 1911
El Metrópolis es la imagen más icónica de Madrid después del Palacio Real. Construido entre 1907 y 1911 en la confluencia de Gran Vía con Alcalá, fue diseñado por los arquitectos franceses Jules y Raymond Février. La cúpula de pizarra coronada por la escultura de la Victoria Alada —cuatro metros de bronce a 44 metros del suelo— es uno de los símbolos más fotografiados de la ciudad.
La anécdota que nadie cuenta: La escultura que corona el edificio no es la original. Arriba había un fénix, emblema de la compañía La Unión y el Fénix que encargó el edificio. Cuando la aseguradora Metrópolis lo adquirió, sustituyó el fénix por la Victoria Alada. El fénix original se trasladó al edificio de La Unión y el Fénix en la Calle Alcalá, donde puede verse todavía. Hay dos esculturas relacionadas mirándose desde edificios distintos de la misma calle y casi nadie lo sabe.
11. Círculo de Bellas Artes
Calle Alcalá, 42 · Frente al Metrópolis Lugar histórico — 1926
El Círculo de Bellas Artes es uno de los espacios culturales más activos de Madrid: exposiciones, teatro, cine, conciertos, debates. Su atractivo más buscado es la terraza en la planta 8, con una de las mejores panorámicas de la Gran Vía y el centro histórico. Especialmente al atardecer.
La anécdota que nadie cuenta: El Círculo tiene en la entrada principal una escultura de Palas Atenea desnuda de cintura para arriba. En los años 20, cuando se instaló, varios grupos de vecinos solicitaron al Ayuntamiento que se retirara o cubriera. El Círculo se negó. La escultura lleva un siglo en el mismo sitio y hoy nadie la mira, lo que dice algo sobre cómo cambian las sociedades.
Precio terraza: 5 € · incluye consumición
12. Plaza de Cibeles — punto de llegada
Metro Banco de España (L2)
La Gran Vía desemboca en el eje Alcalá-Cibeles, el corazón representativo de Madrid. La Fuente de Cibeles, los cuatro palacios que la rodean y la perspectiva que se abre hacia el Retiro y el Paseo del Prado cierran el recorrido de la forma más monumental posible.
Información práctica
Duración: 2-3 horas a ritmo tranquilo · día completo con Círculo de Bellas Artes y Fundación Telefónica Distancia: 1,3 km de Plaza España a Cibeles Metro: Plaza España (L3, L10) · Callao (L3, L5) · Gran Vía (L1, L5) · Banco de España (L2) Mejor momento: De noche, cuando los edificios se iluminan y los teatros abren. De día para ver la arquitectura en detalle. Con niños: El Edificio Capitol, el Edificio de Telefónica y el Círculo de Bellas Artes son las paradas más recomendadas para familias.
Con historia:
- Lhardy (Carrera de San Jerónimo, 8) — abierto desde 1839, uno de los restaurantes más antiguos de Madrid. Cocido madrileño y consomé en mostrador del siglo XIX. 35-50 €.
Para una copa:
- Museo Chicote (Gran Vía, 12) — la coctelería más histórica de Madrid. 10-15 € por copa.
Terraza con vistas:
- Círculo de Bellas Artes (Alcalá, 42, planta 8) — café y cócteles con las mejores vistas de la Gran Vía. 5 € entrada terraza.
Dónde alojarse en la Gran Vía
Con historia y ubicación inmejorable: Hotel Vincci Capitol (Gran Vía, 41) — en el propio Edificio Capitol. Art decó, vistas a la Gran Vía. Desde 120 €/noche.
Diseño contemporáneo: Hotel Only You Boutique (Barquillo, 21) — a dos minutos en Chueca. Boutique hotel con muy buena relación calidad-diseño. Desde 100 €/noche.
Continúa con el Paseo del Prado: desde Cibeles baja por el paseo más monumental de Madrid hasta Atocha. Desde Cibeles también arranca la [Castellana, Retiro y Salamanca →] si prefieres subir hacia el norte, y desde Red de San Luis conectas hacia el norte con [Chueca →].
Para organizar el resto de tu visita a Madrid, vuelve a la guía completa de qué ver en Madrid.