Castillo de Manzanares El Real
El castillo medieval mejor conservado de la Comunidad de Madrid, entre La Pedriza y el embalse de Santillana
A menos de una hora de Madrid, el Castillo de Manzanares El Real se levanta entre las aguas del embalse de Santillana y las rocas de La Pedriza, y es, casi con toda seguridad, el castillo más fotografiado de toda la Comunidad de Madrid. No es casualidad que su silueta te suene: perteneció a la misma Casa de Mendoza que, unas décadas antes, ya se había hecho con el señorío de Buitrago del Lozoya, y que aquí, con el poder y el dinero ya consolidados, decidió construirse algo mucho más lujoso que una simple fortaleza fronteriza.
Esta guía reúne todo lo que necesitas para visitarlo sin perderte nada: su historia, cómo se conecta con Buitrago, La Pedriza y sus rutas de senderismo, dónde comer y dormir, y el plan perfecto para un día de patrimonio y naturaleza a partes iguales.
Índice
- Por qué el Castillo de Manzanares El Real merece un hueco en tu agenda
- Dos castillos, una familia: el hilo que une Manzanares con Buitrago del Lozoya
- El castillo nuevo: de fortaleza a palacio del Renacimiento
- La Pedriza: el batolito de granito que hay que ver sí o sí
- Cómo llegar a Manzanares El Real
- Cuánto tiempo necesitas
- Dónde comer en Manzanares El Real
- Dónde dormir en Manzanares El Real
- Datos curiosos y consejos prácticos
- Preguntas frecuentes sobre el Castillo de Manzanares El Real
Por qué el Castillo de Manzanares El Real merece un hueco en tu agenda
Pocos monumentos de la Comunidad de Madrid combinan patrimonio y naturaleza con esta contundencia: el castillo, Monumento Histórico-Artístico desde 1931, se ve reforzado por el escenario que lo rodea, con La Pedriza asomando justo detrás y el embalse de Santillana a sus pies. Cerca de 60.000 personas lo visitan cada año, y no es solo un destino turístico: aquí se firmó, en 1983, el Estatuto de Autonomía de la Comunidad de Madrid, así que este castillo es, en cierto modo, el lugar de nacimiento administrativo de la propia región.
Dos castillos, una familia: el hilo que une Manzanares con Buitrago del Lozoya
En 1368, el rey Enrique II entregó el señorío de Buitrago del Lozoya a la Casa de Mendoza, que levantó allí el recinto amurallado y el castillo fronterizo que hoy sigue en pie —tienes toda su historia en nuestra guía de Buitrago del Lozoya—. Unas décadas después, la misma familia recibió también el señorío del «Real de Manzanares», un territorio en disputa entre los concejos de Madrid y Segovia desde tiempos de Alfonso X el Sabio. Con Íñigo López de Mendoza, primer marqués de Santillana y célebre poeta medieval, y sobre todo con su hijo Diego Hurtado de Mendoza, ya nombrado primer duque del Infantado por los Reyes Católicos, la familia alcanzó su máximo esplendor, y quiso que se notara: en 1475 empezaron a construir en Manzanares un castillo mucho más lujoso y palaciego que el de Buitrago, encargado al arquitecto Juan Guas, el mismo que trabajaba para la Corona. Dicho de otro modo, si Buitrago es el Mendoza defensivo y fronterizo del siglo XIV, Manzanares es el Mendoza triunfante y palaciego del siglo XV.
El castillo nuevo: de fortaleza a palacio del Renacimiento
El llamado «castillo nuevo» —para distinguirlo del castillo viejo de los Mendoza, hoy en ruinas a poca distancia— se construyó a partir de 1475 sobre una antigua ermita románico-mudéjar que todavía se conserva adosada al edificio. De planta cuadrangular, con tres torres cilíndricas y la torre del homenaje en el ángulo sureste, mezcla el gótico isabelino con una elegante galería porticada de influencia renacentista que sirvió de precedente al Palacio del Infantado de Guadalajara. Tras el declive de la familia en el siglo XVII —cuando trasladaron su residencia principal a Guadalajara— el castillo quedó prácticamente abandonado, convertido en almacén agrícola y, ya en el siglo XIX, en ruina romántica que fascinó a artistas de la época. Se restauró primero en 1914 y de nuevo entre 1974 y 1977, y hoy conserva en su interior una colección de tapices flamencos del siglo XVII realizados sobre cartones de Rubens, además de armaduras y mobiliario de época. Se usa para actividades culturales, congresos y hasta se puede alquilar para eventos privados.
La Pedriza: el batolito de granito que hay que ver sí o sí
Justo detrás del castillo se extiende La Pedriza, un impresionante batolito granítico dentro del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, esculpido por la erosión en formas caprichosas que la gente compara con elefantes, águilas o cabezas de buda. Es zona de senderismo, escalada y bicicleta de montaña para todos los niveles: rutas sencillas como la de Canto Cochino a la Charca Verde (bonita, aunque no apta para el baño) sirven para una tarde en familia, mientras que subir hasta El Yelmo exige más piernas y mejor calzado. El acceso en coche está limitado para proteger la zona, así que conviene madrugar, y el Centro de Visitantes La Pedriza es la mejor primera parada para informarte de rutas, fauna y normativa antes de salir.
Cómo llegar a Manzanares El Real
En coche, la opción más práctica, Manzanares El Real está a menos de una hora de Madrid por la A-6 y la M-607/M-609. No hay estación de tren propia, así que si prefieres transporte público tendrás que combinar Cercanías con autobús interurbano desde Madrid.
Cuánto tiempo necesitas
Con medio día puedes visitar el castillo y dar un paseo corto por el embalse de Santillana. Si además quieres hacer una ruta de senderismo por La Pedriza, resérvate el día completo, sobre todo si te animas con algo más largo que un paseo de una hora.
Dónde comer en Manzanares El Real
Después de una ruta de senderismo, Restaurante Parra, en la calle de los Panaderos, es de los más queridos por los propios vecinos: torreznos y tortilla como banderas, y siempre lleno, así que conviene reservar. La Variable, abierto desde 2016, apuesta por producto de temporada con un punto creativo —kofta de calabacín con curry de anacardos, bacalao al Douro— y tiene zona de juegos para los más pequeños. Si buscas algo más informal y económico, la Cervecería Cañada 49 ofrece tapas, raciones y un menú por poco más de 10 €, ideal para reponer fuerzas tras la montaña. Y si el entorno te importa tanto como el plato, El Jardín de las Delicias, junto al río Manzanares y a los pies de La Pedriza, es una de las localizaciones con más encanto del pueblo.
Dónde dormir en Manzanares El Real
La oferta aquí es sobre todo de alojamiento sencillo y rural, pensado para quien viene a hacer senderismo o escalada: el Hostel La Pedriza es una opción económica y acogedora en pleno pueblo, con habitaciones compartidas y privadas, mientras que el Hotel Rural La Pedriza Original, algo más alejado del centro y cerca del Puerto de Navacerrada, es una buena base también para quien quiera aprovechar la sierra en invierno. Alrededor del pueblo hay además numerosas casas rurales para quienes prefieran más independencia.
Datos curiosos y consejos prácticos
Fíjate en la ermita románico-mudéjar adosada al castillo: es más antigua que el propio edificio y quedó integrada en la construcción cuando los Mendoza levantaron su nueva residencia sobre ella. Si vas a La Pedriza en fin de semana o en temporada alta, llega temprano: el acceso en coche es limitado y los aparcamientos se llenan pronto. Y aunque el nombre de la «Charca Verde» invite a pensar lo contrario, recuerda que el baño está prohibido en esa zona por motivos de conservación.
Preguntas frecuentes sobre cómo moverse por la estación de Atocha
No; el baño está prohibido en las pozas y charcas de la zona por su condición de parque natural protegido.
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